enfermedad de buerger
La enfermedad de Buerger (tromboangiitis obliterante) es la obstrucción de las arterias y venas de pequeño y mediano calibre, por una inflamación causada por el hábito de fumar.
Esta enfermedad afecta de forma predominante a varones fumadores de entre 20 y 40 años. Sólo alrededor del 5 por ciento de los pacientes son mujeres. Si bien se desconoce la causa de la enfermedad de Buerger, sólo los fumadores la contraen y, si continúan fumando, la agravan. Debido a que sólo un pequeño número de fumadores contrae la enfermedad de Buerger, se cree que existe algún factor que los debe hacer más propensos. El cómo y el porqué el hecho de fumar cigarrillos es causa del problema siguen siendo una incógnita.
Síntomas
Los síntomas de un suministro reducido de sangre a los brazos o las piernas aparecen de forma gradual; se inician en las yemas de los dedos de las manos o los pies y progresan hacia arriba por los brazos o las piernas, hasta que, finalmente, causan gangrena. Alrededor del 40 por ciento de las personas con esta enfermedad también tiene episodios de inflamación en las venas, particularmente las venas superficiales y las arterias de los pies o las piernas. Se nota frío, entumecimiento, hormigueo o ardor antes que se observe cualquier otro signo. A menudo, se asocia al fenómeno de Raynaud y calambres musculares, por lo general en los arcos de los pies o en las piernas pero raramente en las manos, brazos o muslos. A medida que la obstrucción se hace más grave, el dolor es más intenso y más persistente. Por otro lado, es característica la aparición precoz de úlceras, gangrena o ambas simultáneamente.
La mano o el pie se sienten fríos, existe una sudación excesiva y se vuelven de color azulado, probablemente porque los nervios reaccionan al dolor intenso y persistente.
Diagnóstico
En más del 50 por ciento de los casos, el pulso es débil o está ausente en una o más arterias de los pies o de las muñecas. Con frecuencia, las manos, los pies y los dedos de la mano o de los pies afectados se vuelven pálidos cuando se levantan por encima de la altura del corazón y rojos cuando se bajan. Así mismo, pueden aparecer úlceras en la piel y gangrena en uno o más dedos de la mano o del pie. La ecografía-Doppler revela una grave disminución de la presión de la sangre y del flujo sanguíneo en los pies, las manos y los dedos afectados. Las angiografías (radiografías de las arterias) muestran arterias obstruidas y otras anomalías de la circulación, sobre todo en las manos y los pies.



