corea y atetosis
La corea consiste en movimientos involuntarios, breves, espasmódicos, semejantes al baile, que se inician en una parte del cuerpo y pasan a la otra de un modo brusco e inesperado, y a menudo de forma continua. La atetosis es un flujo continuo de movimientos lentos con posturas retorcidas y alternantes que se producen generalmente en manos y pies. La corea y la atetosis suelen presentarse conjuntamente (coreoatetosis).
Causas
La corea y la atetosis no son enfermedades, más bien se trata de síntomas que pueden ser consecuencia de varias enfermedades distintas. Las personas con corea y atetosis presentan anomalías en los ganglios basales del cerebro. Los ganglios basales intervienen en la precisión y uniformidad de los movimientos que se inician después de recibir las órdenes del cerebro. En la mayoría de las formas de corea se produce la disfunción debido a un exceso del neurotransmisor dopamina en los ganglios basales. La corea puede empeorar a causa de fármacos o enfermedades que alteren los valores de dopamina o que modifiquen la capacidad del cerebro para reconocer la dopamina.
La enfermedad de Huntington es la que produce con mayor frecuencia la corea y la atetosis, pero es bastante infrecuente y afecta a menos de 1 de cada 10 000 personas. La enfermedad de Sydenham (también conocida como el mal de San Vito o corea de Sydenham) es una complicación de una infección en la infancia producida por estreptococos que puede durar varios meses. A veces, la corea afecta sin razón aparente a las personas de edad avanzada y particularmente aparece en los músculos de la boca. También puede afectar a mujeres en los 3 primeros meses del embarazo, pero desaparece sin tratamiento poco después del parto.



