bulimia nerviosa
La bulimia nerviosa es un trastorno caracterizado por episodios recidivantes de apetito voraz seguidos por una purga (vómitos autoinducidos o empleo de laxantes o diuréticos o ambos), regímenes rigurosos o ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos de las abundantes comidas.
Al igual que en la anorexia nerviosa, las personas que tienen bulimia nerviosa son, en general, mujeres; están profundamente preocupadas por su figura y peso corporal y pertenecen a un nivel socioeconómico medio y alto. Aunque la bulimia nerviosa ha sido considerada como una epidemia, solamente un 2 por ciento de las mujeres universitarias, consideradas como el grupo de mayor riesgo, son verdaderamente bulímicas.
Síntomas
La ingestión excesiva (un consumo rápido e impulsivo de cantidades relativamente grandes de comida acompañado de un sentimiento de pérdida del control) es seguida de un intenso sufrimiento y de la toma de laxantes, un régimen riguroso y un ejercicio excesivo. La cantidad de comida consumida de una vez puede ser bastante grande o no ser mayor que una comida normal. Un estrés emocional a menudo desencadena la ingestión excesiva, que generalmente se hace en secreto. Una persona debe tener excesos alimentarios dos veces por semana para diagnosticársele bulimia nerviosa, pero pueden suceder con mayor frecuencia. Aunque las personas con bulimia expresan su preocupación de ser obesas y unas pocas lo son, su peso tiende a fluctuar alrededor de la normalidad.
Los vómitos autoinducidos pueden erosionar el esmalte dental, agrandar las glándulas salivales de las mejillas (glándulas parótidas) e inflamar el esófago. Los vómitos y las purgas pueden disminuir los valores de potasio en la sangre, ocasionando ritmos cardíacos anormales. Se han comunicado muertes súbitas tras la ingestión repetida de grandes cantidades de ipecacuana para inducir los vómitos. En raras ocasiones se ha producido una rotura gástrica en personas que han ingerido cantidades excesivas de alimento.
Comparadas con las personas que tienen anorexia nerviosa, las que tienen bulimia nerviosa tienden a ser más conscientes de su comportamiento y sienten remordimientos o culpabilidad. Son más propensas a compartir sus preocupaciones con el médico u otro confidente. Generalmente estas personas son más extravertidas y más propensas a un comportamiento impulsivo, como el abuso de drogas o de alcohol y a la depresión manifiesta.



