bronquiectasias
Las bronquiectasias son la dilatación irreversible de uno o varios bronquios a consecuencia de lesiones en la pared bronquial.
La bronquiectasia no es en sí una sola enfermedad sino que se produce por varias vía s y como consecuencia de diversos procesos que lesionan la pared bronquial al interferir con sus defensas, ya sea de forma directa o indirecta. La afección puede ser difusa o manifestarse solamente en un área o en dos. Es típica la dilatación de los bronquios medios, pero a menudo los bronquios pequeños presentan engrosamiento u obliteración. En ocasiones, una forma de bronquiectasia que afecta a los grandes bronquios se produce en la aspergilosis broncopulmonar alérgica, una afección causada por una respuesta inmune al hongo Aspergillus.
Normalmente, la pared bronquial está formada por varias capas que varían en grosor y en composición según las diversas partes de las vías aéreas. El revestimiento interno (mucosa) y la capa inmediatamente inferior (submucosa) contienen células que ayudan a proteger las vías aéreas pequeñas y los pulmones de las sustancias potencialmente peligrosas. Unas segregan mucosidad, otras son células ciliadas con finas estructuras semejantes a los pelos, cuyos movimientos ayudan a eliminar las partículas y las mucosidades de las vías aéreas pequeñas. Otras células también desempeñan un papel en la inmunidad y en la defensa del organismo contra los microorganismos invasores y sustancias nocivas. Fibras elásticas y musculares y una capa cartilaginosa proporcionan estructura a las vías áreas, permitiendo la variación de su diámetro según las necesidades. Los vasos sanguíneos y el tejido linfático proporcionan los nutrientes y protegen la pared bronquial.
En las bronquiectasias se encuentran áreas de la pared bronquial destruidas y crónicamente inflamadas; las células ciliadas están también dañadas o destruidas y la producción de mucosidad está aumentada. Además, se pierde el tono normal de la pared. El área afectada se vuelve más dilatada y fláccida, pudiendo producir protuberancias o bolsas semejantes a pequeños globos. El aumento de la mucosidad promueve el crecimiento de las bacterias, obstruye los bronquios y favorece el estancamiento de las secreciones infectadas, con lesión ulterior de la pared bronquial. La inflamación puede extenderse a los sacos de aire de los pulmones (alvéolos) y producir bronconeumonía, formación de tejido cicatricial y una pérdida del tejido pulmonar sano. En los casos graves, el corazón puede finalmente esforzarse excesivamente a causa de la cicatrización y de la pérdida de vasos sanguíneos en el pulmón. Además, la inflamación de los vasos sanguíneos de la pared bronquial puede provocar una expectoración sanguinolenta. La obstrucción de las pequeñas vías aéreas puede producir valores anormalmente bajos de oxígeno en la sangre.
Muchas afecciones pueden causar bronquiectasias, siendo la más frecuente la infección, sea crónica o recurrente. La respuesta inmune anormal, los defectos congénitos que afectan a la estructura de las pequeñas vías aéreas o la capacidad de las células ciliadas para despejar la mucosidad y los factores mecánicos, como la obstrucción bronquial, pueden predisponer a las infecciones que conducen a las bronquiectasias. En un número reducido de casos, éstas son probablemente consecuencia de la aspiración de sustancias tóxicas que lesionan los bronquios.



