artritis infecciosa
La artritis infecciosa es una infección del contenido líquido (líquido sinovial) y de los tejidos de una articulación.
Los organismos infecciosos, principalmente las bacterias, suelen alcanzar la articulación a través del flujo sanguíneo, aunque ésta puede infectarse directamente si se contamina por vía quirúrgica, por una inyección o por una herida. Una articulación puede verse infectada por diversas bacterias. El tipo de bacteria causante de la infección puede variar según la edad de la persona. Los estafilococos, el Hemophylus influenzae y las bacterias conocidas como bacilos gramnegativos infectan con más frecuencia a bebés y niños pequeños, mientras que los gonococos (bacterias que causan la gonorrea), los estafilococos y los estreptococos, infectan con mayor frecuencia a niños mayores y adultos. Los virus, como el de la inmunodeficiencia humana (VIH), los parvovirus y los que causan la rubéola, las paperas y la hepatitis B, pueden infectar las articulaciones de personas de cualquier edad. Las infecciones articulares crónicas son muy a menudo provocadas por tuberculosis u hongos.
Artritis de origen infeccioso
Para el diagnóstico de la artritis de origen infeccioso (artritis séptica) es indispensable el análisis del líquido articular, que frecuentemente es de aspecto turbio, inclusive purulento. El líquido se obtiene mediante la punción de la articulación con una jeringa y aguja estériles.
Síntomas
Es habitual que los niños experimenten fiebre y dolor, con tendencia a la irritabilidad. Es corriente que los niños no muevan la articulación infectada por el dolor que ello les produce. En niños mayores y en adultos que presentan infecciones bacterianas o víricas, es habitual que los síntomas comiencen de manera súbita. Es corriente el enrojecimiento, el calor local y el dolor al movimiento y al tacto, al igual que la acumulación de líquidos, provocando hinchazón y rigidez en la articulación. Otros síntomas son fiebre y escalofríos.
Las articulaciones que se infectan con mayor frecuencia son las de la rodilla, del hombro, de la muñeca, de la cadera, de los dedos y de los codos. Los hongos o las micobacterias (bacterias que causan la tuberculosis e infecciones similares) suelen causar síntomas de menor intensidad. La mayoría de las infecciones por hongos y micobacterias afectan sólo a una articulación y, en raras ocasiones, infectan a varias de manera simultánea. Por ejemplo, la bacteria que causa la enfermedad de Lyme infecta muy a menudo las articulaciones de la rodilla. Los gonococos y los virus pueden infectar muchas articulaciones al mismo tiempo.



