DICCIONARIO DE ENFERMEDADES:
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psoriasis

La psoriasis es una enfermedad crónica y recurrente que se reconoce por sus florescencias escamosas plateadas y placas de diversos tamaños (pápulas abultadas).

La descamación se produce por un crecimiento y una producción anormalmente elevada de las células cutáneas. Se desconoce la causa de este acelerado crecimiento celular, pero se cree que los mecanismos inmunes tienen un papel importante. Esta enfermedad suele afectar a varios miembros de una misma familia. La psoriasis es frecuente y afecta del 2 al 4 por ciento de la población blanca; las personas de etnia negra son menos afectadas. La psoriasis a menudo se inicia en individuos de entre 10 y 40 años, pero puede aparecer a cualquier edad.

Síntomas

La psoriasis suele comenzar como una o más pequeñas placas que se tornan muy escamosas. Es posible que se formen pequeñas protuberancias alrededor del área afectada. A pesar de que las primeras placas pueden desaparecer por sí solas, enseguida pueden formarse otras. Algunas placas pueden tener siempre el tamaño de la uña del dedo meñique, pero otras pueden extenderse hasta cubrir grandes superficies del cuerpo, adoptando una forma de anillo o espiral.

La psoriasis suele afectar al cuero cabelludo, los codos, las rodillas, la espalda y las nalgas. La descamación puede ser confundida con caspa grave, pero las placas características de la psoriasis, que mezclan áreas escamosas con otras completamente normales, la distinguen de la caspa. La psoriasis también puede aparecer alrededor y debajo de las uñas, que aumentan de grosor y se deforman. Las cejas, las axilas, el ombligo y las ingles también pueden resultar afectados.

Por lo general, la psoriasis sólo produce descamación. Ni siquiera es frecuente el picor. Cuando se curan las zonas cubiertas con escamas, la piel adopta una apariencia completamente normal y el crecimiento del pelo se restablece. La mayoría de las personas con psoriasis limitada tiene pocas molestias además de la descamación, a pesar de que el aspecto de su piel puede resultar desagradable.

Sin embargo, otras personas sufren psoriasis extensa (generalizada) o experimentan graves efectos a raíz de esta enfermedad. La artritis psoriásica produce síntomas muy similares a los de la artritis reumatoide. En muy raras ocasiones, la psoriasis cubre la totalidad del cuerpo y produce dermatitis psoriásica exfoliativa, en la que se inflama toda la piel. Esta forma de psoriasis es grave porque, al igual que una quemadura, evita que la piel cumpla la función de barrera protectora contra las lesiones y la infección. En otra forma poco frecuente de psoriasis, la psoriasis pustulosa, se forman granos grandes y pequeños llenos de pus (pústulas) en las palmas de las manos y las plantas de los pies. En algunas ocasiones estas pústulas se extienden por todo el cuerpo.

La psoriasis puede surgir sin motivo aparente, o bien derivar de una quemadura solar grave, una irritación de la piel, el uso de medicamentos antipalúdicos, el litio, los betabloqueadores (como el propranolol y el metoprolol), o incluso cualquier ungüento o crema. Las infecciones estreptocócicas (especialmente en los niños), las contusiones y los arañazos también pueden estimular la formación de nuevas placas.

Diagnóstico

Al inicio puede ser de diagnóstico incierto porque muchas otras enfermedades pueden cursar con placas y descamaciones similares. A medida que la psoriasis avanza, los médicos pueden reconocer fácilmente su patrón de descamación característico, por lo que, en general, no hace falta hacer pruebas diagnósticas. De todos modos, para confirmar el diagnóstico, el médico puede realizar una biopsia de piel (extrae una muestra de piel para su examen al microscopio).

      

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